El brezo es una planta perenne perteneciente a la familia Ericaceae, muy utilizada para decorar jardines y balcones o más simplemente apartamentos, ya que se puede cultivar en macetas. Las dimensiones del brezo no son excesivamente grandes, crece como un arbusto y puede alcanzar un metro y medio: sus tallos están cubiertos de pequeñas hojas en forma de aguja que varían en color desde el amarillo al rojo, hasta el óxido y el naranja; durante el final de los meses de otoño, se cubren con flores en forma de campana de diferentes colores según la especie.
Existen unas quinientas especies de brezos, las más conocidas son el brezo gracilis, la carnea, arborea, multiflora, cinerea, scoparia y finalmente la melanthera.

En la antigüedad se utilizaba para diversos fines: desde el remedio contra las piedras de la vejiga, hasta el revestimiento de escobas o paredes de las casas más pobres. También se consideran plantas indicativas, ya que son las primeras en brotar después de un incendio, lo que denota el renacimiento de la naturaleza. La madera de brezo, además, se considera particularmente valiosa y se utiliza en la construcción de estufas de tubería.
El brezo tiene propiedades antisépticas, astringentes y diuréticas. Los racimos de flores de algunas especies se utilizan para crear decocciones adecuadas en caso de enfermedades renales o membranas mucosas inflamadas.
Índice
Nombre de pila
Erica (Erica Arborea)
Medio ambiente
Heather es originaria de Sudáfrica y Europa Occidental; Lo mejor es cultivarlo en un suelo ácido, no calcáreo. Debe estar formado por hojas y tierra de brezo, distribuidos a partes iguales y con la adición de turba y arena, con el fin de optimizar el flujo del suelo.
Temperatura
La planta necesita ambientes frescos y aireados y, por este motivo, es recomendable trasladarla al aire libre durante los meses de verano, posiblemente en una zona sombreada. Es una planta que no desdeña la luz del sol, pero no tiene por qué ser directa; lo ideal sería exponerlo a la luz solar solo en las primeras horas de la mañana.
Mantenimiento
El brezo debe regarse regularmente, para que el suelo esté siempre húmedo; recuerde que, al ser una planta que no tolera la piedra caliza, sería conveniente utilizar agua de lluvia o agua desmineralizada.
En cuanto a la fertilización, esta se realiza cada dos semanas en los meses de primavera-verano, combinando el fertilizante con el agua. En la elección del fertilizante, es recomendable utilizar uno que contenga microelementos de nitrógeno, fósforo, potasio, hierro, manganeso, cobre, zinc, boro y molibdeno, imprescindibles para el óptimo desarrollo de la planta.
Adversidad
Si hay muy poca agua, las hojas pueden caerse y los tallos parecen débiles. Para remediarlo, es bueno recordar nebulizar el
follaje diariamente y mantener el suelo constantemente húmedo.
Si las hojas tomaran una tonalidad excesivamente rojiza y la planta se llenara de telarañas, seguramente el brezo tiene un huésped indeseado: la araña roja, un ácaro muy dañino y desagradable.
Por lo general, un ambiente más húmedo debería ser suficiente para ahuyentarlo, por lo que es recomendable aumentar las nebulizaciones; sin embargo, si esto no es suficiente, se deberá utilizar un acaricida específico.
Otro enemigo del brezo es la mariquita: este insecto induce a la planta a producir sustancias azucaradas que la llevarán a la descomposición y, en consecuencia, la harán más vulnerable a los ataques externos; También en este caso, es aconsejable utilizar un anticoccidial.