El arce floreciente se llama mejor como Abutilon y pertenece a la familia Malvaceae. Es una planta arbustiva, de casita o jardín, semirústica y siempre verde. El arce en flor toma su nombre de las hojas que son muy similares a las de los arces, aunque pueden ser más abigarradas y moteadas. La planta se cultiva principalmente por la belleza de sus flores.
Estos últimos tienen una memoria oriental en sus formas y colores, ocurren durante la temporada de verano, son colgantes, en forma de embudo y las tonalidades varían del amarillo al rojo, del carmesí al naranja. Cuando las corolas florales se abren más, es posible notar el sistema reproductivo de la flor y sus matices. En macetas, los arces en flor pueden alcanzar unos 1,2 metros de altura, si son espontáneos alcanzan los 2 metros.

La multiplicación del Arce Floreciente se da principalmente a través de la siembra y el corte apical: en cuanto a la primera técnica, se debe practicar en los meses de marzo o abril, a una temperatura de 15-18 ° C, teniendo la previsión de plantar las semillas. unos 6 mm de profundidad. Tras el nacimiento de las primeras plántulas, se puede proceder al trasplante en macetas de 8 o 10 cm de diámetro, en una mezcla de tierra, turba y arena.
Para la reproducción por esqueje, este último debe tener unos 8 o 15 cm de largo, y debe tomarse de mayo a agosto y plantarse en cajas a una temperatura de 15 o 18 ° C, en una mezcla de turba y arena a partes iguales. Una vez enraizados, se pueden trasplantar a macetas con una mezcla de tierra, turba y arena.
Índice
Nombre de pila
Arce floreciente (Abutilon Hybridum)
Medio ambiente
Si se respetan las condiciones climáticas favorables para el arce en flor, podrá florecer durante mucho tiempo, sin embargo, siempre se debe tener cuidado ya que la mortalidad prematura es bastante alta.
Tales plantas se pueden cultivar tanto en macetas en apartamentos como en jardines, no aceptan condiciones climáticas demasiado difíciles. El suelo debe ser fértil y bien drenado, ya que temen el estancamiento del agua.
Temperatura
Los arces en flor temen las temperaturas extremas, es necesario evitar la exposición directa al sol pero también las frías temperaturas invernales, por lo que una posición semi-sombreada es ideal.
Mantenimiento
Las plantas jóvenes deben podarse para reducir su altura y estimular la ramificación basal, mientras que
las plantas más viejas deben podarse dos tercios en primavera. Las flores marchitas deben eliminarse, así como las ramas congeladas durante el período invernal.
Cuando se cultivan en interiores, los arces en flor necesitan una buena ventilación.
Adversidad
El principal enemigo de los arces en flor es la cochinilla harinosa, en el caso del cultivo en invernadero el peligro lo da la mosca blanca o existen pulgones verdes que la hacen sujeta a ataques de fumaggini. En varios casos, el problema se combate con productos especiales.
El arce suele ser atacado por el virus del mosaico: no suele traer ningún malestar particular a las plantas, pero motea el follaje de amarillo, detalle que paradójicamente hace que el ejemplar sea más interesante desde el punto de vista ornamental.