La yuca pertenece a la familia de las Liliaceae; es una planta cultivada principalmente con fines ornamentales, para decorar balcones y jardines. En la naturaleza es capaz de alcanzar una altura considerable, que ronda los veinte metros, pero en los apartamentos se eleva para no superar los dos metros; tiene tallos ramificados y hojas duras, alargadas y puntiagudas en las puntas. La Yucca produce inflorescencias en forma de panícula, con pequeñas flores caídas; estos especímenes, sin embargo, cuando se cultivan en macetas, florecen muy raramente.

La multiplicación de la Yucca puede ocurrir por brotes basales o por secciones de tronco. En el primer caso, es necesario separar los brotes que florecen en la base de la planta madre y enterrarlos en un terreno igual para dar vida a otra planta. La reproducción por tramos de tronco, en cambio, consiste en cortar el tronco principal en dos y enterrar las dos mitades para que generen nuevas raíces y hojas.
Índice
Nombre de pila
Yuca (Yucca aloifolia)
Medio ambiente
La yuca es originaria de las Indias Occidentales y Norte-Centroamérica, especialmente las áreas del Caribe, México y California. La planta prefiere un tipo de suelo compacto, nacido de la mezcla de turba y arena gruesa a partes iguales.
Temperatura
Este tipo de planta adora especialmente la luz, así como el sol directo: durante la temporada de verano, es aconsejable colocarla al aire libre a pleno sol, favoreciendo así también la floración. En verano, las temperaturas óptimas rondan los 25 ° C, en invierno alrededor de los 10 ° C. En los meses más cálidos, es recomendable nebulizar el cabello, preferiblemente a primera hora de la mañana, creando así un ambiente fresco.
Mantenimiento
La Yucca necesita riegos frecuentes, incluso a diario en los meses de primavera y verano, siempre que estén bien dosificados, para evitar la formación de estancamiento de agua. En invierno, el suministro de agua puede disminuir, pero es recomendable tener cuidado de no dejar que el suelo se seque excesivamente.
La fertilización de la yuca debe realizarse entre abril y octubre, nunca en invierno. Es recomendable utilizar un fertilizante común para plantas, que esté bien equilibrado y contenga nutrientes como nitrógeno, potasio y fósforo, pero también complementarios como hierro, manganeso, cobre y zinc.
Adversidad
La Yuca no es inmune al ataque de la peligrosa Cochinilla: esta ataca el aparato foliar creando
manchas oscuras en el envés de las hojas. Se puede quitar manualmente, utilizando un hisopo de algodón humedecido en agua y frotando suavemente la parte dañada; alternativamente, es posible lavar la planta con una esponja, asegurándose de enjuagarla cuidadosamente para eliminar los restos de jabón. En el caso de que la infestación sea excesivamente extensa, se recomienda el uso de pesticidas específicos, fácilmente disponibles en un vivero.
Incluso las malas técnicas de cultivo dañan la yuca: la mala iluminación hace que las hojas se marchiten, mientras que si la riegas en exceso, su postura será mala y marchita. Es recomendable intervenir con prontitud y colocar la planta en un lugar más luminoso, eliminando las hojas amarillentas, así como regular el riego y tener cuidado de no dejar agua en el platillo.