La verbena es una planta herbácea perteneciente a la familia Verbenaceae; generalmente se cultiva en el jardín, o como planta de interior, o incluso para adornar balcones y terrazas. La verbena tiene un hábito tupido, con tallos erectos y cuadrangulares, y puede alcanzar los cuarenta u ochenta centímetros de altura; las hojas tienen forma ovoide, lanceolada, con margen dentado y nervaduras muy evidentes. Las flores, muy parecidas a las prímulas, son numerosas, reunidas en espigas o incluso en inflorescencias esféricas, muy fragantes, y toman diferentes colores según la especie: pueden tener tonalidades que van desde el lila, al morado, al rosa, al rojo.

La multiplicación de Verbena puede realizarse sembrando o cortando: en el primer caso, las semillas se colocarán en un recipiente con tierra combinada con arena, y se colocarán en un lugar sombreado; la temperatura debe rondar los 18 o 24 grados. Después de la aparición de los primeros brotes y cuando las plántulas se hayan vuelto lo suficientemente robustas, puede proceder con el trasplante.
La reproducción por esquejes no es un método generalizado: es necesario separar las partes apicales de la planta, quitar las hojas inferiores y colocar los esquejes en un recipiente con turba y arena; al nacimiento de los primeros brotes, se pueden colocar en macetas individuales.
Índice
Nombre de pila
Verbena
Medio ambiente
La verbena se origina en América del Sur, pero también está muy extendida en Italia. La planta prefiere suelos ligeros y porosos; Es recomendable añadir turba y arena al suelo, para favorecer el drenaje y evitar molestos estanques de agua.
Temperatura
La planta necesita exposición a ambientes soleados, tanto en primavera como en los meses fríos, mientras que en verano es preferible colocarla en un lugar semisombreado. La verbena tolera bien el calor, pero no tolera las bajas temperaturas: es recomendable no exponerla nunca a condiciones térmicas que ronden los 7 o 13 grados.
Mantenimiento
La verbena debe regarse regularmente, pero es mejor no exceder la cantidad de agua, que debe estar a
temperatura ambiente; Es importante tener cuidado de no dejar que el suelo se seque demasiado entre riegos. Es recomendable reducir el riego durante los meses fríos.
La planta no parece necesitar una fertilización excesiva: para obtener un desarrollo sano y exuberante, sin embargo, se puede utilizar un abono orgánico para plantas con flores, que debe administrarse combinándolo con el agua de riego. La operación debe realizarse durante el período de floración, y debe repetirse preferiblemente cada dos semanas.
Adversidad
La verbena no es inmune al ataque de parásitos como pulgones y moscas blancas: estos pueden causar graves daños a las hojas, así como a las flores. Es posible recurrir al uso de productos específicos, fácilmente disponibles, en el caso de que la infestación sea particularmente extensa; alternativamente, puede deshacerse de los parásitos manualmente: simplemente use un hisopo de algodón empapado en alcohol y frote la parte dañada.
Además, una humedad demasiado alta puede provocar una pudrición molesta: es aconsejable no exceder la cantidad de agua.