Rebutia es una planta suculenta perteneciente a la familia Cactaceae; es muy popular debido a sus maravillosas flores y porque es una planta fácil de cultivar. Presenta un tallo cilíndrico, cubierto de espinas; carece de ramas y las flores diurnas florecen durante la temporada de verano y adquieren tonalidades que varían del rojo al naranja, al amarillo, al blanco según la especie y variedad; crecen directamente del tallo de una areola de espinas. Rebutia no alcanza dimensiones excesivamente grandes, pero alcanza unos tres centímetros de altura.

La multiplicación de Rebutia ocurre principalmente por semilla: estas deben plantarse en una mezcla consistente en dos partes de tierra para cactáceas y una de arena gruesa completamente humedecida, luego de lo cual deben cubrirse con una fina capa de arena fina. Es bueno proteger el recipiente con una lámina de plástico transparente o con una placa de vidrio, y colocarlo en un lugar donde la temperatura ronda los 21 o 27 ° C, y donde haya una ligera penumbra. Una vez que las semillas comienzan a germinar, es recomendable trasplantarlas a una maceta permanente, solo cuando hayan alcanzado los 2,5 centímetros de altura.
Índice
Nombre de pila
Rebutia (Rebutia Pygmaea)
Medio ambiente
Rebutia es originaria de América del Sur; prefiere suelos predominantemente ácidos, o un sustrato formado por marga de hojas, arena o grava que debe colocarse en el fondo de la maceta, para favorecer su drenaje y evitar encharcamientos perjudiciales de agua.
Temperatura
La exposición ideal para Rebutia es hacia el sur, ya que ama especialmente los lugares luminosos: sin embargo es recomendable protegerla de la luz solar directa sobre todo en las horas más calurosas del día, sobre todo si la planta recibe la luz filtrada por el vidrio que actúa como una lente, la hacen demasiado concentrada y, en consecuencia, dañina. Es importante que el ambiente esté seco y bien ventilado, y que las temperaturas nunca bajen de los 8 °, sin miedo al calor excesivo.
Mantenimiento
Rebutia necesita un riego regular, no excesivo: es importante recordar dejar el suelo apenas húmedo durante la
temporada de verano. En los meses de invierno, la ingesta de agua puede reducirse drásticamente, si no suspenderse por completo.
En lo que a fertilización se refiere, es bueno utilizar un buen fertilizante líquido, que se diluirá en el agua de riego cada dos o tres semanas, disminuyendo ligeramente las dosis respecto a lo reportado en el paquete.
Adversidad
En caso de temperaturas excesivamente bajas o un exceso de agua, el tallo de la Rebutia puede volverse blando: en este caso es bueno sacar la planta de la maceta y quitar los tallos dañados, asegurándose de dejar que el suelo se seque bien antes trasplantarlo. Es aconsejable, para evitar daños, no excederse en el riego y trasladar la planta a un lugar más cálido.
Rebutia no es inmune al ataque de las Cochinillas: para eliminarlas es recomendable utilizar un hisopo de algodón empapado en alcohol desnaturalizado, ya que se desprenden de los tejidos de la planta con mucha facilidad.