El Pothos es una planta trepadora de hoja perenne, perteneciente a la familia Araceae; se utiliza principalmente con fines ornamentales, para decorar interiores y terrazas. Tiene hojas muy grandes, ovaladas o en forma de corazón, brillantes, ligeramente cerosas y rígidas; las raíces permiten que las plantas se adhieran a cualquier tipo de soporte.

Hay muchas variedades de Pothos, generalmente con follaje abigarrado amarillo, blanco y rosa. Las flores son muy pequeñas y rara vez aparecen si la planta se mantiene en el interior.
Índice
Nombre de pila
Se le llama comúnmente Pothos o Potos, mientras que el nombre latino es Scindapsus aureus o Epipremnum aureum.
Medio ambiente
Pothos es originario de Tailandia y las Islas Salomón; la planta prefiere un tipo de suelo ligero y poroso, formado por suelo universal con la adición de un poco de turba y arena. Es posible, para algunas especies, utilizar una mezcla a base de tierra de hojas y turba en partes iguales, con la adición de arena.
Temperatura
La planta necesita exposición a lugares brillantes, ya que la poca luz puede provocar la pérdida del moteado en las hojas; Sin embargo, es importante que no haya contacto directo con el sol. La temperatura mínima invernal debe estar entre 13 y 18 ° C.
Mantenimiento
El Pothos, durante la temporada de verano, necesita un riego frecuente, incluso 3 veces por semana si los días son particularmente calurosos. Es importante dejar secar el sustrato entre un riego y otro, y que se aumente la humedad ambiental rociando, lavando las hojas y colocando las macetas en cuencos llenos de guijarros mantenidos constantemente húmedos. Es necesario no exagerar con el suministro de agua, ya que la planta teme la pudrición causada por el estancamiento del agua. Durante los meses fríos, el riego deberá reducirse drásticamente.
La fertilización de los Pothos debe realizarse durante el período de primavera y verano, cada 4 o 5 semanas, utilizando un abono líquido que se diluirá en el riego. Es bueno que el abono tenga todos los elementos esenciales para un sano y correcto desarrollo de la planta.
Multiplicación
La multiplicación de los Pothos generalmente se realiza mediante esquejes apicales: estos deben tener una longitud de unos 10 o 15 cm, preferiblemente tomados en los meses de marzo o abril y enraizados en un recipiente con agua.
Una vez que las raíces se hayan desarrollado, será posible trasplantar.
Adversidad
Las malas técnicas de cultivo son especialmente perjudiciales para los potos: mantener la planta en lugares con temperaturas excesivamente bajas, expuesta a corrientes de aire o regar demasiado el ejemplar provoca la aparición de manchas amarillas o marrones en las hojas; la exposición a lugares poco iluminados, por otro lado, resultará en la pérdida del moteado.
El Pothos a menudo se ve amenazado por la presencia de la araña roja, que prolifera fácilmente en ambientes cálidos y secos. Es posible prevenir su aparición nebulizando las hojas y manteniendo alta la humedad ambiental; en caso de infestación demasiado extensa, se recomienda el uso de productos acaricidas.
Además, el hongo Botrytis cinerea provoca la aparición de manchas oscuras y racimos de polvo en las hojas: es necesario eliminar las partes afectadas y cualquier suelo enmohecido, y finalmente tratar la planta con un producto fungicida.