Impatiens es una planta anual perteneciente a la familia Balsaminaceae; es particularmente apreciado por su agradable apariencia y abundante floración: se utiliza para embellecer terrazas y balcones, y para crear macizos de flores. El Impatiens es capaz de alcanzar una altura que varía de 20 a 60 cm según la especie; presenta tallos delgados y carnosos. Produce flores solitarias o dobles, de un solo color o incluso de diferentes vetas y matices: adquieren tonalidades que van del blanco al rosa, rojo y violeta; los frutos son cápsulas que se abren al menor toque, tirando las semillas.

La multiplicación de Impatiens puede tener lugar por semilla o por esqueje. La siembra debe realizarse al comienzo de la temporada de primavera: las semillas deben colocarse en un recipiente con turba, mantenerse en un área sombreada y cubrirse con una lámina de plástico para proteger las semillas y mantener la tierra húmeda. Cuando florecen los primeros brotes, las plántulas se pueden trasplantar en recipientes pequeños.
La reproducción por esqueje debe realizarse de abril a octubre: es necesario cortar una parte de una rama lateral de unos 10 cm de largo, con un cuchillo bien afilado y limpio, para evitar infecciones, y colocarlo en un vaso de agua. Una vez que se han formado las raíces, la planta debe trasladarse a un recipiente con turba y arena y después de aproximadamente dos semanas, cuando nacen los primeros brotes, puede proceder con el trasplante.
Índice
Nombre de pila
Impatiens (balsamina)
Medio ambiente
Impatiens es originaria de África y Asia; la planta prefiere un tipo de suelo ligero y blando, rico en materia orgánica y sobre todo muy bien drenado. Es recomendable combinar turba y arena al suelo, creando un compuesto que favorecerá el drenaje del agua: de esta forma se evitará el estancamiento hídrico, perjudicial para las raíces.
Temperatura
La planta ama los lugares con sombra o semi-sombreados; lo importante es no exponerlo a la luz solar directa.
La temperatura ideal para el cultivo de Impatiens ronda los 18 grados; este espécimen tolera el calor pero no el frío: nunca debe conservarse en un ambiente donde las temperaturas sean inferiores a 13 grados. Asimismo, teme las corrientes de aire frío y las heladas.
Mantenimiento
Los impatiens necesitan un riego abundante especialmente en los meses de primavera y verano, mientras que durante las
temporadas de otoño e invierno es aconsejable reducir la ingesta de agua. Es importante prestar atención al agua estancada, pero también asegurarse de que el suelo no se seque.
La fertilización de Impatiens debe realizarse aproximadamente cada diez días, utilizando un fertilizante para plantas con flores, combinado con el agua de riego. Es recomendable utilizar un fertilizante que tenga una alta concentración de nitrógeno, fósforo y potasio.
Adversidad
Impatiens no es inmune a la amenaza de parásitos como pulgones o ácaros; este último daña las hojas, volviéndolas amarillas y finalmente provocando su caída. Para deshacerse de él es recomendable lavar la planta la cual debe enjuagarse bien para eliminar cualquier residuo de jabón, o puede utilizar un insecticida específico.
La planta también suele ser atacada por el llamado Mal Bianco, que crea una capa de moho blanquecino en las hojas: hay que eliminar las partes afectadas o, en caso de infección grave, utilizar fungicidas.