Ipomea es una planta perteneciente a la familia Convolvulaceae, y en la naturaleza existen varias especies: trepadoras, arbustivas, perennes o perennes. Se suele utilizar en jardines para cubrir soportes, pérgolas y redes de vallado.
Tiene hojas alternas, cuya forma y tamaño varía de una especie a otra: pueden ser enteras, dentadas, lobuladas, incisas, en forma de corazón e incluso en forma de riñón.

Produce flores individuales o incluso agrupadas en panícula e inflorescencias racémicas, con forma de embudo o tubular, muy similar a campanillas; los colores son muchos y van del blanco al azul, del amarillo al rojo, pasando por todas las tonalidades de rosa. Las semillas de esta planta son tóxicas y si se ingieren provocan alucinaciones y trastornos graves.
Índice
Nombre de pila
Ipomea o Ipomoea, pero también conocida como Campanella.
Medio ambiente
Ipomea es originaria de las regiones tropicales y se ha extendido espontáneamente tanto en bosques húmedos e inaccesibles, como en claros abiertos e incluso en playas de arena. La planta no tiene necesidades particulares en cuanto a suelo, pero para trasplantar es aconsejable mezclar el suelo del jardín común con un buen suelo universal y material inerte. En caso de que desee cultivar Ipomea en campo abierto, se recomienda aligerar el sustrato mediante el uso de turba.
Temperatura
La planta necesita exposición a lugares soleados durante todo el día, para favorecer la floración. No teme las temperaturas muy altas, al contrario es necesario mantenerlo resguardado de climas excesivamente duros y fuertes corrientes de aire, para evitar que se enferme. Durante la temporada de invierno, lo ideal sería colocar el Ipomea en un lugar luminoso y no necesariamente calentado, cuya temperatura mínima no baje más allá de los 7 ° C.
Mantenimiento

El Ipomea necesita ser regado con regularidad para mantener el suelo siempre húmedo; Es recomendable utilizar un platillo con agua que, una vez evaporada, puede crear la humedad adecuada que necesita la muestra. Es importante rociar el follaje, teniendo cuidado de no mojar las flores de Ipomea, sino solo las hojas.
La fertilización se puede realizar dos veces al año, utilizando productos de liberación lenta o procediendo con fertilizantes comunes diluidos en riego, para ser administrados una vez cada 10 o 15 días. Es importante que el fertilizante tenga todos los elementos esenciales para un correcto desarrollo de la planta, como Nitrógeno, Fósforo, Potasio pero también microelementos como Magnesio, Hierro, Manganeso, Cobre, Zinc, Boro y Molibdeno.
Multiplicación
La reproducción de Ipomea ocurre principalmente a través de la siembra, durante la temporada de primavera. Para facilitar el crecimiento de las plántulas, es recomendable cortar el tegumento y dejar las semillas en agua tibia durante unas horas antes de proceder a la siembra.
La Hypomea también se multiplica por esquejes y retoños.
Adversidad
Las malas técnicas de cultivo son muy perjudiciales para Ipomea: muy a menudo, un suministro inadecuado de agua daña gravemente sus hojas, volviéndolas amarillas. En este caso es aconsejable actuar en consecuencia: aumentar el riego si la planta parece demasiado seca, o disminuirlo si está empapada.