Gerbera

La gerbera es una planta herbácea perteneciente a la familia Asteraceae; generalmente se cultiva como planta de interior. Tiene hojas de hasta 40 centímetros de largo, en forma de lomo y de color verde, con la parte inferior cubierta por un plumón blanco; los tallos alcanzan una altura de unos 60 centímetros, son rectos y también cubiertos de pelo. La Gerbera produce flores de diferentes colores: blanco, amarillo, rosa, naranja y rojo; se agrupan en una inflorescencia de capullo, dividida en flores internas con tonalidades amarillas o negras, y las externas, ligeramente alargadas.

Gerbera Jamesonii

La multiplicación de la Gerbera se puede realizar mediante la siembra, por esquejes o incluso por división de los mechones. En cuanto a la primera operación, las semillas deben plantarse de febrero a marzo en un recipiente que contenga turba y arena; a las dos semanas florecen los primeros brotes y, una vez que las plántulas hayan alcanzado una altura de unos 10 cm, se puede pasar al trasplante definitivo. Tanto la reproducción por esquejes como por división de los mechones deben realizarse en primavera.

Nombre de pila

Gerbera (Gerbera Jamesonii)

Medio ambiente

Tallo peludo de gerberaLa gerbera es originaria de África, Asia y América del Sur. La planta prefiere un tipo de suelo blando, ligeramente ácido y muy bien drenado para evitar el molesto estancamiento de agua, que provocaría la pudrición de las raíces. Es recomendable agregar una mezcla de turba y arena al suelo.

Temperatura

La planta necesita exponerse a lugares particularmente luminosos y bien ventilados, evitando la luz solar directa, especialmente en verano, ya que dañaría las hojas de la Gerbera. La temperatura óptima, para un sano desarrollo de la planta, ronda los 16 o 20 grados; es capaz de soportar tanto el calor como el frío, siempre que esté resguardado de la lluvia y que las temperaturas no bajen de los 5 grados.

Mantenimiento

La Gerbera necesita un riego regular y no excesivo: es importante evitar un peligroso estancamiento de Hojas de lomo de gerberaagua, que dañaría gravemente la planta. En invierno es recomendable reducir la ingesta de agua.

La fertilización de la Gerbera debe realizarse en primavera, utilizando un abono líquido para diluir en el riego; la operación debe realizarse cada quince días. En caso de querer una floración exuberante, es bueno recordar que las dosis de fósforo y potasio deben ser el doble respecto al nitrógeno, que a diferencia de los dos primeros elementos, solo favorece el crecimiento de las hojas.

Adversidad

Habitualmente la Gerbera resulta bastante fuerte y resistente a los ataques externos, sin embargo las malas técnicas de cultivo pueden causar daños considerables: un suministro insuficiente de agua lleva a la planta a un marchitamiento total, mientras que la humedad excesiva puede provocar el ataque de hongos que pudrirán las raíces. hasta que la planta se pudra. Es necesario intervenir con prontitud, dejando secar el exceso de agua y utilizando un producto fungicida.

El blanco enfermo es también una enfermedad causada por la presencia de un hongo: ataca en particular el aparato foliar, creando una pátina blanca, similar al moho, en las hojas; es recomendable utilizar productos azufrados o fungicidas específicos.

Deja un comentario